Los cinco lugares más extraños en los que encontrarse cenizas de difunto

Las clásicas urnas funerarias no son aptas para cualquiera; diversos personajes famosos han decidido acabar sus días con algo más de originalidad

Recientemente la Iglesia católica ha anunciado su oposición a que sus fieles esparzan, dividan o conserven las cenizas de los difuntos, ya que según la Santa Sede, estos actos podrían llegar a ser considerados actitudes rituales que implicarían concepciones erróneas de la muerte.

Pero, a pesar de ello, la incineración es una opción más que común para los que deben afrontar un funeral. Aunque se trata de una opción que para muchos se queda corta. Muchos personajes famosos han traspasado las fronteras de las urnas y pensaron destinos bastante más originales para sus restos.

El espacio
No en una urna; pero tampoco en la Tierra. El espacio fue el destino elegido por el psicólogo y escritor Timothy Leary, investigador especializado en el uso de las drogas psicodélicas. Las suyas fueron las primeras cenizas de difunto en ser enviadas al espacio, en 1997, a bordo de una nave espacial. Leary fue el pionero en una tendencia que prosiguieron otros, como Gene Roddenberry, creador de Star Trek.

Fuegos artificiales
Quien también acabó sus días en el aire fue Hunter S. Thompson, autor del libro Miedo y Asco en Las Vegas y precursor del periodismo gonzo. Murió en 2005 con una última petición: que se mezclaran sus cenizas con fuegos artificiales. Fue su amigo Johnny Depp quien lo hizo posible, financiando el espectáculo en una ceremonia privada.

Cómic
Mark Gruenwald, uno de los editores más importantes de Marvel Comics, murió en 1996, a los 42 años. Su última voluntad fue que mezclaran sus cenizas con tinta usada para realizar uno de sus cómics. Finalmente, El Escuadrón Supremo, escrito por Gruenwald en los años 80, fue el escogido para tal propósito.
Tatuaje
Cuando Mark y Lisa Richmond perdieron a su hijo de dos años, en 2005, decidieron tatuarse con tinta mezclada con las cenizas del niño.
Esnifado por Keith Richards
En 2007, la revista NME le preguntó al guitarrista de los Rolling Stones cuál era la sustancia más rara que había aspirado por la nariz, sin imaginar lo sorprendente que sería la respuesta. Resulta que el roquero aspiró un poco de las cenizas de su padre mezcladas con otras drogas. Después, el publicista de Richards dijo que era una broma.